<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><!-- generator="FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)" --><rss version="2.0">    <channel>        <title>Beeril, que te veo venir...</title>        <description><![CDATA[Saquemos el humor de debajo de las piedras!]]></description>        <link>http://beeril.blogcindario.com/</link>        <lastBuildDate>Sun, 05 Oct 2008 14:34:27 +0100</lastBuildDate>        <generator>FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)</generator>        <item>            <title>Devolución de las especies. Ya sabe, si no queda satisfecho y ese rollo (I)</title>            <link>http://beeril.blogcindario.com/2008/10/00011-devolucion-de-las-especies-ya-sabe-si-no-queda-satisfecho-y-ese-rollo-i.html</link>            <description><![CDATA[<p class="MsoNormal">Ahora posiblemente no, pero hace unos meses lo pasaba fatalcuando alguna de mis amigas -que son muchas, por cierto- suger&iacute;a ir de comprascon la excusa de mirar el regalo perfecto para alg&uacute;n cumplea&ntilde;os o santo, ir decompras con motivo de las rebajas o simplemente porque se les antojaba, porques&iacute;&hellip; Y claro, &iquest;qu&eacute; puedes hacer? No puedes negarte&hellip; Porque es lo que digo yo&hellip; &iquest;Acasonecesitan excusas las mujeres para ir de compras?</p><p class="MsoNormal">Lo peor es que contaran con mi apoyo y mi refinado gusto porla moda para hacer al final de hombre perchero. Eso sin contar con la marat&oacute;nque me daba recorriendo los pasillos sorteando toda clase de obst&aacute;culosintentando alcanzarlas. Recuerdo una vez, en la secci&oacute;n de ropa interiorfemenina, con las prisas, top&eacute; con un maniqu&iacute; que permanec&iacute;a en un peque&ntilde;o pedestaly le arranqu&eacute; de cuajo una mano. Qu&eacute; verg&uuml;enza pas&eacute;. Y menos mal que el restode la figura permaneci&oacute; inm&oacute;vil, porque en el caso de hab&eacute;rseme ca&iacute;do encima,quiz&aacute;s los empleados me hubieran denunciado por hacer el amor en un sitiop&uacute;blico, y en consecuencia, por exhibicionismo, esc&aacute;ndalo p&uacute;blico y torpeza engeneral.</p><p class="MsoNormal">El momento de mayor alerta era cuando pas&aacute;bamos minutos(para m&iacute;, horas y horas) analizando dos blusas id&eacute;nticas aunque de distintocolor.</p><p class="MsoNormal">-<em>&iquest;Qu&eacute; te parece, elazul marino o el negro?</em>- me preguntaba ella en un momento de crisisconsumista.<br />-<em>A m&iacute; me parece que cualquiera te ir&iacute;abien...<br />-T&uacute; s&iacute; que sabes. &iquest;No ves que el azul marino no pega con nada?<br />-Pues coge el negro.</em>- afirmando con l&oacute;gica aplastante.<em><br />-Ya, lo que el negro parece tan soso&hellip;</em></p><p class="MsoNormal"><span>&nbsp;</span>Se trataba de unmomento cr&iacute;tico, no por mi salud mental, sino porque present&iacute;a que algo ibamal. Ten&iacute;a la sensaci&oacute;n que una cosa se mov&iacute;a detr&aacute;s de los soportes m&oacute;vilesque cuelgan las prendas mientras nosotros permanec&iacute;amos anclados en el mismolugar. Y aunque mi intenci&oacute;n era salir corriendo de all&iacute; dejando las bolsas enel suelo, no hubiera podido. Mis piernas aflojaban a mi voluntad y me imaginabalo bonito que le quedar&iacute;a a ella la blusa si yo, en un acto de cobard&iacute;a, leregalara finalmente las dos&hellip; Esto&hellip; Bueno, tampoco era cuesti&oacute;n de hacer ningunalocura econ&oacute;mica a la tarjeta de cr&eacute;dito. Quiz&aacute;s mejor era afrontar la realidady aparentar que todo iba normal. Intentaba seguir el hilo de la m&uacute;sica de fondomoviendo el pie, pero hasta eso me parec&iacute;a terror&iacute;fico. En mi infancia ya lopasaba mal con Dr&aacute;cula, pero esta inquietud me sacaba a&uacute;n m&aacute;s quicio y me pon&iacute;amuy nervioso&hellip; <span>&nbsp;</span>Instaba a mi amiga endecirle, dulcemente:</p><p class="MsoNormal">-<em>Guap&iacute;sima, ninguna delas dos te favorece. T&uacute; eres una flor que necesita vestirse con p&eacute;talos m&aacute;sbonitos.</em></p><p class="MsoNormal">Sin embargo, era demasiado tarde. Las prendas m&aacute;s cercanas am&iacute; comenzaban a moverse solas. Era el fin. Ya no hab&iacute;a posibilidad deescapatoria. La cosa que las revoloteaba estaba ah&iacute; mismo, a mi espalda, y miinfancia, inevitablemente, pasaba delante de m&iacute;, incluido el propio Dr&aacute;cula conla blusa azul marino puesta. De pronto, noto una mano en mi hombro, y escucho&hellip;</p><p class="MsoNormal">-<em>&iquest;Les puedo ayudar enalgo?</em></p><p class="MsoNormal">Se acab&oacute; el buen rollo. Y el momento romantic&oacute;n se iba altraste. Reconozco que &eacute;ramos una presa f&aacute;cil. A partir de ah&iacute;, se iniciaba unaconversaci&oacute;n interminable entre la dependienta y mi amiga sobre tallas, marcas,colores y un sinf&iacute;n de t&eacute;rminos que apenas lograba captar. Y yo ah&iacute;,paralizado, sin poder aportar nada, siguiendo el comp&aacute;s del hilo musical con unsuave movimiento de arriba abajo del pie&hellip;</p><p class="MsoNormal">&nbsp;</p><p class="MsoNormal"><em><span style="color: #595959;">(continuar&aacute;&hellip<img style="border:0px;width:16px;height:16px;padding:0px;margin:0px;background:none;"  src="http://pics.miarroba.com/caretos/wink.gif" alt="Guiño" title="Guiño" /></span></em></p>]]></description>            <pubDate>Sun, 05 Oct 2008 14:33:21 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Vuelo JK 5022</title>            <link>http://beeril.blogcindario.com/2008/08/00010-vuelo-jk-5022.html</link>            <description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small; font-family: Calibri;">&nbsp;</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small; font-family: Calibri;">Iban a sus casas, a pasar las vacaciones, a reunirse con esa parte de la familia que en contadas ocasiones se va a visitar&hellip; Iban a vivir, en definitiva. Pero algo fall&oacute;, y ning&uacute;n plan era suficiente para librarse de la tragedia. Casi todo el mundo, inclu&iacute;da la tripulaci&oacute;n, pereci&oacute; ayer en un accidente a&eacute;reo a&uacute;n por descifrar. S&oacute;lo unos afortunados lograron salvarse, mientras que otros pocos se debaten a&uacute;n entre la vida y la muerte en una angustia general entre los ciudadanos que no cogimos aquel avi&oacute;n.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small; font-family: Calibri;">Porque lo que nos permite estar vivos o muertos no son las enfermedades o los accidentes que podamos padecer, son las circunstancias de poder contarlo o no. Y seguro que a todos nos hubiera gustado que este vuelo rutinario hubiera pasado desapercibido, que hubiera sido uno de tantos vuelos que despegan y toman tierra horas despu&eacute;s, y que la &uacute;nica importancia que se les diera por parte de los usuarios, fuera que, justo despu&eacute;s de aterrizar, se averig&uuml;ara en cu&aacute;l de las cintas transportadoras iba a aparecer su equipaje. Pero ya no pueden. No pueden por la sencilla raz&oacute;n que este vuelo no ha pasado desapercibido para nadie. Y el destino de casi 200 personas cambi&oacute; dr&aacute;sticamente en apenas unos segundos.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small; font-family: Calibri;">Para los que consiguieron y consigan sobrevivir, para los familiares de las v&iacute;ctimas, para la sociedad en general, he de decir que estamos vivos. Nosotros s&iacute; lo estamos. Y as&iacute; ser&aacute; siempre y cuando podamos contarlo, siempre y cuando vayamos cumpliendo a&ntilde;os, y podamos recuperarnos r&aacute;pidamente de los posibles contratiempos que nos depare el futuro. Porque la vida nos ha ense&ntilde;ado a no entretenernos en las despedidas como si fuera la &uacute;ltima cada vez que salimos de casa, cada vez que se arranca el coche, se coja el tren o se suba a un avi&oacute;n. No pensamos en morir al cruzar el umbral de nuestro hogar, simplemente porque no tenemos miedo &ndash;ni pensamos en ello- de no poder regresar.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small; font-family: Calibri;">Y as&iacute; ocurri&oacute;. Quiz&aacute;s los nervios de la primera vez, la sonrisa p&iacute;cara de alg&uacute;n viajero mientras observaba atento la coreograf&iacute;a de las azafatas antes de despegar, la acci&oacute;n por parte de otros de sacar el m&oacute;vil y escribir un &uacute;ltimo mensaje antes que le llamaran la atenci&oacute;n&hellip; Ellos, definitivamente, no ten&iacute;an miedo. Sin embargo, la pregunta es:</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;">&iquest;Deber&iacute;an de haberse despedido m&aacute;s efusivamente?</span></span></em></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small; font-family: Calibri;">La respuesta, l&oacute;gicamente, es no. De la misma manera que se vive, hay un riesgo por ello que nadie puede predecir. Y a menudo surgen oportunidades, ventajas o triunfos que nos alegran siempre la estancia dentro del mundo, como la mujer que obtuvo una plaza fija de profesora e iba a Las Palmas a celebrarlo con sus familiares, pero &iquest;qu&eacute; deb&iacute;a haber hecho, quedarse en casa?</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small; font-family: Calibri;">Tan s&oacute;lo lo sabemos ahora, despu&eacute;s de lo sucedido, que ese avi&oacute;n debi&oacute; quedarse en tierra. Posiblemente para su reparaci&oacute;n, para su desg&uuml;ace o para alg&uacute;n fin que la compa&ntilde;&iacute;a a&eacute;rea <em style="mso-bidi-font-style: normal;">Spanair</em> le tuviese preparado. Pero esa mujer, al igual que, repito, las casi 200 personas que figuraban en las listas de abordo entre tripulaci&oacute;n y pasajeros, hubieran cogido otro avi&oacute;n, o quiz&aacute;s no. Qui&eacute;n sabe. El &uacute;nico destino en este mundo es vivir, y ser conscientes de ello.</span></p>]]></description>            <pubDate>Sat, 23 Aug 2008 13:29:04 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>¡No me mováis, por mis estalactitas!</title>            <link>http://beeril.blogcindario.com/2008/04/00009-no-me-movais-por-mis-estalactitas.html</link>            <description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small; font-family: Calibri;">De peque&ntilde;o, me encantaba dibujar. Cada d&iacute;a, cog&iacute;a un folio y antes de que me viniera alg&uacute;n motivo para hacerlo, empezaba a esbozar con el l&aacute;piz figuras que en principio, nadie pod&iacute;a reconocer. Sin embargo, despu&eacute;s de unos minutos, aqu&eacute;llo tomaba forma&hellip; un &aacute;rbol, un arbusto, un riachuelo, un amanecer&hellip; Siempre elementos presentes en la naturaleza.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small; font-family: Calibri;">Curiosamente entonces, mis modelos eran unos puzzles muy sencillos de hacer pero que me inspiraban mucho al dibujar. Intentaba reproducir exactamente los elementos que en ellos conten&iacute;an; la divisi&oacute;n de espacios, la proporci&oacute;n, las sombras&hellip; todo fui perfeccion&aacute;ndolo de manera asombrosa.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small; font-family: Calibri;">Aquellos puzzles eran im&aacute;genes de dibujos de Walt Disney. Era mi &iacute;dolo de la infancia. Quer&iacute;a ser como &eacute;l, no hab&iacute;a nadie entonces que lo superara en talento.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small; font-family: Calibri;">Luego te vas enterando de ciertas cosillas. Walt Disney ya estaba muerto mucho antes de que yo supiera qui&eacute;n era. Que los dibujos que ve&iacute;a en la tele, no estaban sacados de su imaginaci&oacute;n, sino de la compa&ntilde;&iacute;a que dej&oacute; como legado. Y lo m&aacute;s natural&hellip; Que el hombre hab&iacute;a sido congelado para volver a la vida un siglo despu&eacute;s, cuando la medicina fuera capaz de curarle.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small; font-family: Calibri;">Esto, a los diez a&ntilde;os de edad, cuando a&uacute;n todo representaba ser una fantas&iacute;a, era natural. &iexcl;Con los tiempos en los que estamos, por favor&hellip;! , pensaba. Y ve&iacute;a el Renault 25, que era considerado como una especie de Kit de El Coche Fant&aacute;stico, pues se extendi&oacute; el rumor que sab&iacute;a hablar&hellip; Guau, &iexcl;qu&eacute; alucine! &iquest;Eso puede hacer ya las m&aacute;quinas? &iquest;Por qu&eacute; no congelar a alguien?</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small; font-family: Calibri;">Todo esto, y m&aacute;s cosas, me llevaron a un pronunciado inter&eacute;s por la ciencia. Despu&eacute;s de matar algunos insectos (&iexcl;total, van a revivir, qu&eacute; m&aacute;s da matarlos!), los ubicaba discretamente en el congelador. Eso, o los colocaba en cajas de zapatos con cubitos de hielo, aunque no funcionaba tan bien. A medida que pasaban los d&iacute;as los bichitos estaban m&aacute;s tiesos a&uacute;n&hellip; Y a m&aacute;s de uno se le romp&iacute;an las patitas de tanto moverlos, para comprobar en ellos alg&uacute;n rastro de vida. Algo, estoy seguro, sali&oacute; mal. Quiz&aacute;s les mat&oacute; definitivamente el olor a pescado.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small; font-family: Calibri;">El caso es que, un porr&oacute;n de a&ntilde;os despu&eacute;s, sigo conservando (conservar=fr&iacute;o) mi pasi&oacute;n por dibujar. Me dedico profesionalmente a ello, aunque sea otro tipo de dibujo m&aacute;s t&eacute;cnico. Igualmente, me gusta much&iacute;simo dedicarme a ello. Y mi pasi&oacute;n por Walt Disney est&aacute; intacta. Me llen&oacute; much&iacute;simo, aliment&oacute; mi creatividad y es parte de lo que soy hoy en d&iacute;a.</span></p>]]></description>            <pubDate>Sun, 27 Apr 2008 19:52:21 +0100</pubDate>        </item>    </channel></rss>